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La IA no hace el trabajo por mí; es una herramienta que utilizo para potenciar mis diseños y ofrecer resultados en menos tiempo. Así es como la integro en mi día a día:
Índice
1. Código a medida y usabilidad
Como diseñadora web, UX/UI y front-end, domino la estructura y el estilo, pero no soy programadora back-end. Aquí es donde la IA me ayuda a llegar un paso más lejos.
Aunque en mi proceso de trabajo cuento con mis herramientas imprescindibles para desarrollo web profesional (donde WordPress y el tema Avada son los protagonistas), hay momentos en los que necesito algo de código a medida para personalizar y mejorar la usabilidad. Ahí es donde entra la IA. Como entiendo el lenguaje del código, sé explicarle exactamente qué necesito; se lo pongo fácil y ella me responde con la solución exacta, sin mucho rodeo.
Sí que me he dado cuenta de que, si no tienes conocimientos previos y no sabes exactamente cómo pedirle lo que necesitas, en la parte de desarrollo muchas veces no podrá ayudarte.
2. Edición de imágenes
La utilizo en ocasiones para editar detalles técnicos en fotografías de stock o de ambiente (ajustes de encuadre o iluminación). Sin embargo, nunca la uso en la marca personal. Ahí no funciona la IA: la confianza de tu cliente se construye viendo quién eres de verdad.
3. Mejorar la accesibilidad de manera más eficiente
La accesibilidad es fundamental en mis proyectos y la IA me permite acelerar procesos que antes eran muy manuales, asegurándome de que cada web cumpla con los estándares internacionales de accesibilidad (WCAG):
- Generación de textos alternativos (alt-text) precisos para que las personas con discapacidad visual puedan leer las imágenes.
- Ajustes rápidos de contrastes y tonos para asegurar que cada texto en la web sea perfectamente accesible y legible.
4. Dar los primeros pasos en los textos web
Sé que muchos autónomos no pueden permitirse un redactor profesional al empezar. Para ayudarles a dar el primer paso, utilizo la IA como base tras nuestra reunión inicial.
Nos ayuda a los dos a tener más rápidamente una estructura inicial. Una vez que conversamos sobre quién eres, qué haces y cómo lo haces, genero una primera propuesta de textos que encaje con lo que quieres contar. Pero ojo: como ya comenté en mi post: La IA no puede generar los textos perfectos para tu web, estos no son los textos definitivos. Son las bases para ir avanzando; mientras el cliente refina el contenido, yo puedo seguir con el diseño.
Es mucho más fácil mejorar un texto que empezar desde cero.
En definitiva, la Inteligencia Artificial en mi proceso de trabajo me permite ser más ágil en las tareas técnicas para dedicarle más tiempo a lo que realmente importa: la estrategia de tu marca y la intención detrás de cada elemento de tu web.
Publicado el 18 de febrero de 2026 |
Actualizado el 19 de febrero de 2026
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Sobre la autora
Natalia García Prieto – Diseñadora
Soy Natalia, diseñadora multidisciplinar con un pie en el arte y otro en la tecnología. Como parte del equipo creativo en Bluefish, ayudo a dar vida a estrategias digitales combinando creatividad, organización y una obsesión saludable por el detalle.


